sábado, 31 de agosto de 2013

¡VIVA LA REVOLUCIÓN FILOSÓFICA!

La crítica nos hace libres...
Vivimos en una sociedad dominada por los de arriba. Los de arriba son los grandes industriales, políticos, empresarios, líderes religiosos y demás iluminados/as. El sistema les ha llevado allí arriba. La mayoría de nosotros somos parte del sistema, pero estamos abajo. Podemos subir arriba, claro está. Afortunadamente, no vivimos en un sistema cerrado, como por ejemplo de castas, dominado por la burocracia tradicional, etc... como hace muuuchos años o como en la India, según tengo entendido. Pero también los de abajo mandan. También los de abajo dominan. No lo hacen de la misma forma en que lo hacen los de arriba. Lo hacen, generalmente, mediante el terror, la violencia, la extorsión, el dinero, el chantaje... Hablo de los cárteres de la droga, de los grandes delincuentes, de los asesinos, de los mafiosos, de los contrabandistas... [Oye, ¿a qué viene todo este rollo? Me he puesto a escribirlo sin ni siquiera pensarlo...] 
  Y... ¿qué tiene que ver todo esto con una ''Revolución Filosófica''? Bueno, pues, en primer lugar, que muchos mandan en este sistema pero ninguno es filósofo. O al menos la mayoría de ellos. Cuando vea a un político o a un empresario salir en la televisión o en el periódico diciendo que le gusta mucho la Filosofía, entonces saltaré de alegría y la vecina de abajo llamará para echarme la bronca. Pero hasta ahora nunca lo he visto ni oido... Por mucho que dijera Platón de su ''Estado Filosófico''... En segundo lugar, pues que ¡¡animo aquí y ahora a todos las personas que estén leyendo esto que se permitan el lujo de dudar, de repasar, de no creer, de criticar!! Que no se crean todo a pies juntillas... que no enciendan la tele y dediquen su tiempo libre a ver Sálvame o algún programa estúpido de esos de la MTV... Vamos, eso es para gente que se deja dominar por los medios, que están tan metidos en el sistema que ya les dá hasta pereza luchar para salir de él... Igual es que no saben lo que es salir de él... En fin, oye, que soy un pesado... Que me voy del tema...
  Os dejo el vídeo y punto. Es sólo media hora, y merece mucho la pena... Escuchad a este hombre. Hasta habla de Woody Allen. Y por mucho que me empeñe, habla del tema en cuestión mucho mejor que yo. No menciona la palabra ''revolución'', pero bueno, para eso ya estoy yo, que tengo espíritu revolucionario y soy joven, y sueño con una revolución de este tipo...
  Criticad, jóvenes quevedos, criticad. Sólo así seréis libres. Sólo así vuestro pensamiento será realmente vuestro. Sólo así tomaréis vosotros el camino que queráis, no dejéis que el sistema elija por vosotros... Filosofía. ¿Libertad? Vida.
  Todo hombre filosofa. Toda mujer filosofa. Algunos más, otros menos. Algunos lo reconocen, otros no. A algunos les cuesta, a otros no. Unos se dan cuenta, otros no. Aquella persona que no filosofa se halla incompleta: le falta la ''capacidad de asombro'' y la fuerza de su razón.



<<Cada hombre es lo que hace con lo que han hecho de él>>
                                                     Jean Paul Sartre

ÁngEl

miércoles, 28 de agosto de 2013

Idea Loca II

Continuemos con nuestra loca sección...
¿Qué más se me puede pasar por la cabeza, que no tenga ni pies ni cabeza?
Veamos... quizás los seres más locos de este mundo sean, obviamente, los humanos. ¡Cómo no, siendo los únicos con imaginación! Así pues, de estos trata mi segunda idea loca...

Hubo una vez un señor llamado Carlos (en inglés, claro, porque el señor era inglés) que se apellidaba Darwin y que provocó un enorme revuelo al asegurar que todos los seres vivos del planeta procedíamos de un sólo ser vivo inicial, primitivísimo (si esta palabreja existe) al que denominó ''ancestro común'' (en realidad no estoy seguro de si le puso él este nombre, y de si llegó él a esta avanzada conclusión o fueron estudios posteriores; es lo que os pasa por fiaros de los conocimientos de un estudiante en verano). Es decir, que todos los seres vivos actuales, todos los que nos podamos imaginar -desde un ornitorrinco hasta un mosquito- son hijos de algo que vivió hace millones de años. Y este señor no se quedó a gusto solo con soltar estar perlas (que ya escandalizaron a buena parte de la comunidad científica y religiosa de la época) si no que además aseguró que el ser humano y el mono teníamos una gran relación, al ser hermanos o primos. Ambas especies venimos de un mono. Una parte de éste evolucionó en los monos actuales, y otra parte en los humanos actuales (después de miles de años, claro está; el tránsito de mono a hombre no es cosa de un día). Esto ya fue un bum total en la época. Y así se caricaturizó al bueno de Charles Darwin:

Estaba claro que los teólogos no estaban muy por la labor de aceptar que los humanos venimos del mono, un mono primitivo, una especie de ''padre'' de los simios actuales y de los homos actuales. Así que, ya ven, la pluma voló rápido sobre el papel.
Pero... ¿y si ahora llegara otro iluminado y diera la vuelta a esta paranoia? ¡Oh, por Dios, cómo el hombre, ser tan inteligente y desarrollado, pudo venir de un animal como el simio! Cuesta creerlo. Bueno, pues ahora es donde viene mi idea loca (número II)...
El mono viene del hombre, y no el hombre del mono. Es al revés, justo al revés. Esto es más fácil de creer ¿o no? Sólo nos hace falta ver el comportamiento de varias personas a nuestro alrededor para pensar que, literalmente, acaban de salir de la selva. Vamos, seguro que en alguien estáis pensando... Pues sí. ¿Por qué no? De algo complejo e inteligente a algo simple y tonto. (Ecologistas y animalistas, perdonad que califique así al mono; comparándole con el humano es la pura realidad, pero hay que tener en cuenta que, dentro de los animales no humanos, el simio es de los más inteligentes y creativos). 
  Así que ¡ja! Ya tenemos la antítesis. Darwin expuso la tesis hace más de un siglo. Ahora yo expongo su negación. Una vez más podemos ver cómo Hegel tenía razón y la Historia es un proceso de acumulación de ideas contrarias que se van superando... ¿Quién reconciliará este combate? ¿Quién y cuándo sacará a relucir la síntesis que acabe por imponerse? Eso de momento no lo sabemos... Dejemos que la Historia siga su curso... Al final, la postura más ''sensata'' será la que sobrevivirá... Mientras, alimentemos el fuego...
Quién fue antes, ¿el hombre o el mono?

ÁngEl

miércoles, 21 de agosto de 2013

Cómo se siente un patriota (Nuestra bandera)


    Merece la pena levantarse cada mañana sólo para ver esta imagen.
    Pero merecería más la pena si en vez de maltratada, fuera elogiada, adornada, querida, cuidada, mimada, enarbolada y bendecida.
    Merecería más la pena levantarse por la mañana si pudieras ponerte una pulsera con esta bandera y mucha gente no te mirara mal.
    Merecería más la pena levantarse por la mañana si pudieras colgarla en tu ventana y no te llamaran ''fascista''.
     Merecería más la pena levantarse por la mañana si vieras el Telediario y no hubiera noticias en las que esta bandera es apartada, humillada y discriminada.
     Merecería más la pena levantarse por la mañana si no fuera enarbolada tan sólo por un grupo de patriotas en un momento de exaltación, y fuera la bandera de todos y cada uno de los españoles.
      Merecería más la pena levantarse por la mañana si pasara de ser, para mucha gente, de un trozo de tela o plástico pintado a un sentimiento y un objeto de amor patriótico.
    
    Así se siente un patriota que, ni siquiera en tiempos de crisis, puede expresarse libremente sin ser rápidamente descalificado o cortado. Así se siente una persona que, ante todo, se siente español, antes que de derechas, antes que de izquierdas o antes que andaluz o gallego. Así se siente una persona que ve cada día, con lágrimas en su corazón, cómo se cae su patria, cómo se desmorona su pueblo, cómo se ensucia su bandera. Así se siente un patriota que, viendo todo eso, no sabe qué hacer para remediarlo, más que prometerse algún día que las cosas cambiarán, que el participará en el cambio, y que seguirá amando a su patria como un hijo ama a su madre. Así siente un patriota... un patriota que se ve como un barco en mitad de un mar. Así se siente un patriota que no ve más patriotas a su alrededor y que sufre porque su país se cae, sin poder hacer nada para remediarlo.
    Para un patriota (y digo patriota, no ''facha''; ésta me la guardo para futuras entradas) su país es objeto de amor, al igual que su pueblo. Cuando amas a alguien y ves que éste sufre, también tú sufres. Cuando amas a alguien y ves que éste se va consumiendo poco a poco, también tú te vas consumiendo poco a poco.
    España se consume.
    Y nosotros ni siquiera sacamos su bandera a sus calles. Ni siquiera ponemos algo más de sangre en sus secas venas. Ni siquiera intentamos poner en marcha otra vez ese corazón que, día a día, se va apagando.
     
    Así se siente un patriota. Dolido. Destrozado. Apenado. Indefenso. Orgulloso, al fin y al cabo. Impotente. Solo. ¿Resignado? ¡ESO NUNCA!

¡VIVA ESPAÑA!

ÁngEl

sábado, 17 de agosto de 2013

Idea loca I

No se me ha ocurrido otra forma de clasificar, u ordenar, las ideas locas que me vayan surgiendo que con números, y además romanos, al ser estos más elegantes y apropiados para un clima de seriedad y cordura...
Supongo que cuando tenga un montón de ellas en diferentes entradas las agruparé todas por temas (si es que esto es posible) y las pondré, bien curiosas, en una entrada, o quizás lo formalice más y haga un banner, o no sé... ya veremos.
Bueno, aqui llega mi primera idea loca.
El Universo no se expande
Esta idea surgió en mi mente por generación espontánea mezclando asombro, admiración, curiosidad y estupor y dejándolo reposar todo junto un pequeño período de tiempo. Esta receta se da en condiciones bastante difíciles... mezclar todo eso es muy raro. Pero ocurrió. ¿Casualidad? Oh, estoy empezando a no creer en las casualidades (me lo apunto para otra entrada ;) ). El caso es que estaba en casa de una amiga y en una pared tenía una pizarrita con una pregunta parecida o igual a ''¿Por qué se expande el Universo?''; y yo, al no encontrar razón coherente en una brevísima pero intensa reflexión , y sometido a esas condiciones culinarias, pues se me ocurrió esta loca idea. 
   El Universo no se expande, señores y señoras. No se dejen engañar por los físicos, científicos, astrónomos y filósofos cuya afición favorita es jugar a inventarse figuritas en el cielo envueltos en una nubecilla de humo de maría. Sólo quieren confundirnos, pues si no, ¿qué razón hay para que nos cuenten esa trola? Vamos, todos sabemos que lo que no es Universo no es nada, pero nada de nada, es decir, que es la nada. ¿Y por dónde se expande el Universo si más allá de él no hay nada? Es imposible.
  Otra cosa sería decir que el Universo crece... pero eso ya queda para las ''Teorías locas''.
   Piénsenlo.

ÁngEl

viernes, 16 de agosto de 2013

Ideas locas

Estrenemos esta sección de mi blog.
Se llamará, como nos dice el título, ''Ideas locas''; y tratará precisamente de eso: de ideas locas que se me hayan pasado por la cabeza en determinado momento o lugar, con mucho o poco esfuerzo, intencionada o inintencionadamente (me reservo las condiciones).
Quizás luego, si germina la loca idea, mi mente también loca desarrolle un loca teoría, lo que entraría ya dentro de otra sección (y adivinad cómo se llamaría... ¡Teorías locas!; no, no me he partido mucho el coco para ponerle el nombre...). Vamos, que soy un filósofo loco, qué raro... jajajajajaja ;)
Digo ideas locas porque seguramente entendido en el tema del que verse la idea me llamaría loco a la cara. Pero... ¡ja! ¿Acaso no llamaron loco a Colón cuando planteó la posibilidad de viajar a las Indias por el Atlántico? Y seguro que a mucha más gente se la calificó como loco cuando en realidad eran soñadores o visionarios... (Igual también hasta a Julio Verne, pero no lo sé fijo, es pura especulación mezclada con algún cookie cerebral).

Viajemos al loco mundo de las ideas locas.

ÁngEl

jueves, 15 de agosto de 2013

''La Mejor Oferta'', la mejor elección

LA MEJOR OFERTA
Género: Drama romántico
Director: Giuseppe Tornatore
Guionista: Giuseppe Tornatore
Música: Ennio Morricone
Actores principales: Geoffrey Rush (protagonista) y Sylvia Hoeks.
País: Italia.
Año: 2013.
Presupuesto: $13.500.000

Valoración personal
     Un mero aficionado
  Hace poco que la vi en el cine, y aunque no era mi favorita, las personas con las que fui se sintieron rápidamente atraídas por ella. Así pues, haciendo gala de demócrata, fuimos a ver esta peli. Tenía buena pinta. Bastante buena, la verdad. Y eso que la sinopsis no es ni la mitad de lo que en realidad es. Pero como tenía que ver con arte, y a mi el arte (y la Historia y todo eso, ya sabéis...) me encanta, o no, me chifla, pues pensé, <<Bueno, merecerá la pena seguro aunque solo fuera por el arte que parece que hay>>. Quizás tendría oportunidad de aprender algo más sobre pintura, escultura o eso... y viendo cine, que no es poco. 
La primera media hora se me hizo un poco pesada. Es, creo, normal. Introducción de los personajes, ambientes, acción...  No es esta pelicula de mucha acción. No. Pero, aún así, ya adelanto que me encantó. 
La historia es muy, muy buena. Es sorprendente, enrevesada y apasionante. Inesperada... (¡oh, vaya, creo que estoy diciendo más de la cuenta...!). Lo mejor para mí fueron los personajes, es decir, los actores, en especial el protagonista, Geoffrey Rush, quien desempeña magistralmente el papel del respetado señor Virgil Oldman, dueño de una casa de subastas de obras de arte, y experto en éstas, claro. Es un personaje muy trabajado y con un interesante trasfondo psicológico. Otro de los mejores es Sylvia Hoeks, quien desempeña el papel de la ''segunda protagonista'' si así lo podemos llamar, en la carne de la hermosa y enigmática Claire. Es este un personaje muy complicado que creo da vida durante toda la película de forma bastante buena. Otro con un interesantísimo trasfondo psicológico.
Los ambientes y decoración son, según creo, bastante buenos. En especial algunas escenas, como esa en la que le tiñen el pelo al señor Oldman, o la última, con la que acaba la película. Precisamente es el final lo más impactante de toda la peli. Los últimos 15 minutos son esos en los que se te abre la boca sola y casi no pestañeas, de asombro y para no perderte ni un solo detalle. Como ya dije antes, no tiene acción (es decir, no hay persecuciones, ni tiros, ni peleas ni nada de eso), aunque no por eso la ves tranquilo. Más bien al contrario, sobre todo en los minutos finales, en que menos tranquilidad y satisfacción sientes de todo (al menos yo). Creo que ya he dicho que lo mejor es el final. Pues bien: es inesperado, sorprendente, impactante, rápido y además incluye moraleja. Bueno, de hecho, toda la película en sí se puede decir que es como una fábula, o como un cuento o historia con moraleja. Con una enseñanza oculta en forma de metáfora. Impactante. ¿Quién la captará? Quien lea esta reseña y luego vea la peli, y pille la enseñanza oculta, por favor que comente aquí para discutir sobre ella. Es muy interesante. Y creo que no le falta razón.
Dice mi padre que el cine italiano es bastante malo, al igual que el español. Bueno, pues yo creo que esta peli es bastante buena. Decorados, ambientes, actores... ¡y final!
Esta peli tiene mucha sabiduría: tanto sobre arte, como de vida.
Y me callo mucho... por no estropearla...
Creo que es, en estos momentos, la mejor elección para ver en el cine.
Sin más rollos, os dejo el trailer para meteros aún más el gusanillo. (Por cierto, es un tráiler bastante atractivo, ¿verdad?)



<<- ¿Se puede falsificar el amor?>>
<<- Todo puede falsificarse, Virgil>>

<<- ¿Cómo es vivir con una mujer?>>
- Es como participar en una subasta: nunca sabes si la tuya es la mejor oferta>>

Una pelicula con buenas dosis de arte, pasión, tensión y sabiduría.
Una enseñanza oculta.
Impactante.
Simplemente, IMPACTANTE.

ÁngEl

sábado, 10 de agosto de 2013

¿El amor es total o parcial?

Cuando nos enamoramos de alguien, ¿lo hacemos de esa persona por completo, o sólo de una parte de ella?


Gracias al comentario de Pablo Rodriguez a mi entrada ''Aquella mujer a la que muchos amamos'' me ha suscitado esta duda, esta pregunta. Y, como todo ser humano algo capaz, cuando me surgen preguntas, me remuevo inquieto buscando una respuesta. Lo cual se traduce en pensamientos. Es decir: riqueza. Así que, gracias, Pablo, por comentar y plantear tus dudas. Es así como surgen las grandes pensamientos y razonamientos, mediante la edificadora acción de la duda. (Y si no están seguros, lean ''El Discurso del Método'', de René Descartes, en el cual este filósofo barroco edifica todo el rascacielos del conocimiento moderno a partir de una ''duda metódica'').
Ahora entremos directamente en la cuestión. Intentaré ser breve. La pregunta está en el aire. Ahora es cada lector quien debe interpretarla. Yo haré mi propia reflexión. Para quienes no conozcan lo que es sentir el amor flotando en cada poro de su piel, deseando saltar a exterior enfervorizado al ver o tocar a la persona amada, vale imaginar o poner otro ejemplo. Pero, vamos, somos seres con una extraordinaria capacidad para inventar cosas que aparentemente no existen. Y el amor existe. Imaginemos por unos momentos que estaos enamorados de alguien. Escojamos una persona especial para nosotros. ¡¡O NO!! No escojamos a nadie. ¡Dejemos que nuestra intuición escoja por nuestra razón! Es a través de ella por la que se manifiesta bastante el corazón, sede metafórico del amor. Pensemos en amor, y la persona que nos venga a la cabeza, evaluemos ya si es apta o no para enamorarnos de ella. Por supuesto que no se trata de eso. Sólo es un experimento... Una vez tengamos la persona que será objeto de nuestro amor, intentemos concentrarnos en ella. ¿Por qué podemos llegar a quererla, a enamorarnos de ella? ¿Qué nos gusta de esa persona, qué nos atrae, qué nos parece exótico, atrevido, divertido o ''guay''? Y lo contrario: ¿qué no nos gusta? ¿Qué hay en él o en ella que nos parezca aburrido, excesivo, estúpido o incluso feo? Analicemos tanto el físico como el ''alma'' de esa persona. Su personalidad. Su forma de tratar a la gente. Su forma de tratar conmigo... Si esa persona te gusta, tu intuición habrá acertado. Si no, puede que estés cerca de alguien que sí te guste realmente. Lo importante ahora no es eso. Lo verdaderamente importante para nuestro experimento es llegar a una conclusión, a un pequeño cómputo de lo que te gusta  lo que no te gusta de la persona analizada. Estamos intentando sentir cómo sería estar enamorado de esa persona. Así que pensemos en lo que harían dos enamorados. En cómo os comportaríais. En qué os podríais decir. En lo que todos sabemos que significa la palabra amor. Y no olvidemos que esto es tan solo una ficción. ¿Y qué? Recordando que estamos enamorados de esa persona, o que nos gusta... ¿cuántas virtudes y cuántos defectos tiene a nuestro ojos? Seguramente tendrá tantos defectos como virtudes (si no sería muuuyyy rarooo). Pero es probable que, instintivamente, apartemos o minimicemos los defectos, agrandando las virtudes. Así pues, si concluimos, no olvidemos que ficticiamente, al final, que le/la queremos... ¿Nos importarán algo sus defectos? Nos gustará, al final, si no todo, casi todo. O al menos, no será un impedimento para empezar una relación con esa persona (pero no olvidemos que esto es pura ficción es muchos casos...). Y al fin... estamos enamorados de esa persona. Reconocemos que hay muchas cosas de ella que no nos gustan. Sin embargo, ¿qué nos importa? A la hora de estar con ella, estaremos con toda ella. A la hora de hablarla, de aguantarla, de tocarla... No nos importarán lo más mínimo sus defectos, si es que ya, embebidos por la ceguedad del amor, vemos alguno en él/ella. Así pues, si amamos a una persona, o la queremos como amigo/a (porque el experimento lo he planteado en materia de amor, para también la amistad (¿es un tipo de amor? Para otra entrada ;))) la querremos a ella entera, no sólo a su cara, por es bonita y su cuerpo es feo, o a una parte de sus pensamientos, porque son los que me dan la razón. No sólo querremos besar una mejilla de esa persona ni coger una sola mano; no solo le aguantaremos una hora y a la siguiente nos iremos; no solo hablaremos con ella de un tema si no también de otros más incómodos; o no sólo daríamos media vida por ella en vez de la vida entera.
Interesante esto del amor, ¿verdad? Un tema filosófico como otros. No sé por qué los filósofos no le han prestado tanta atención como a otros...
¿Y qué tal el experimento? (A mi no me ha hecho falta imaginarme mucho de lo que he escrito... :))

Pues, al igual que si queremos a una persona lo hacemos por completo, a toda ella, con defectos a sin ellos, así amamos los que nos llamamos filósofos a la bella Sofía. No puedes elegir entre una de sus partes, porque son éstas tan extensas, tan grandes y complejas, tan interesantes... ¡Todo es complejo e interesante!  esto es lo que lo hace atractivo. Indagar en esa cpmplejidad no hará más que aumentar cada vez la misma, a la vez que se incrementa también el grado de interés. A una persona a la que le gusta mucho escribir y la Literatura, por ejemplo, y que se declara filósofo  no le puedes decir que no le vas a hablar de física cuántica porque no le interesará o le resultará muy complejo, pues seguramente él te dirá que si no se lo explicas, claro que le resultará complejo. <<Es que eres de letras>> ¡¡Error!! Eso no se lo puedes ni mencionar nunca a una persona así. Porque es una aberración para una persona que ama al conocimiento. A un filósofo no le interesarán sólo la astronomía y la física; le interesarán éstas quizás más que el lenguaje y el condicionamiento, pero no dejaría a estos olvidados sin sumergirse en sus aguas. Y, cuanto más beba de ellas, más sed tendrá. Así pues, he encontrado una bonita metáfora para describir estos hechos:
   Tenemos un navío en un mar enorme. Éste navío sufre una gran tormenta y se rompe con la fuerza de ésta. Los marineros consiguen llegar a una pequeña isla en medio del enorme mar. En esta isla no hay agua dulce. Tan sólo la del mar: salada. Los hombres se ven obligados a beber de este agua salada. Pero al estar salada, claro, cada vez tienen más sed. Y cada vez beben más agua. Y cada vez tienen más sed. Y así hasta que mueren.
 Un filósofo, cuanto más sabe, más quiere saber, y más cuenta se dá de que en realidad no sabe nada. Y así quiere saber más, y entonces más sabrá y más se dará cuenta de que no sabe nada y más querrá saber........
El conocimiento es infinito; el hombre es finito. ¿¿??
Así pues, un filósofo se interesa casi por todo, si bien puede centrar sus esfuerzos en uno o varios temas que son de especial de interés para él, sin olvidar el resto. Si no, no sería amante de la sabiduría, si no tan solo, de una parte de la sabiduría.

ÁngEl

miércoles, 7 de agosto de 2013

Aquella mujer a la que muchos amamos

Está en la propia Naturaleza de los hombres el amor. Es algo innato en nosotros, las personas. Así como nos resultaría difícil encontrar odio entre nuestros sentimientos, no nos costaría encontrar amor. Del amor ya estoy hablando en otras entradas, así que no me extenderé demasiado sobre ello en ésta. Pero me sirve de introducción para lo que os vengo a contar hoy: un amor muy especial.

  De entre las clases de amor que hay, uno es particularmente especial y llamativo. No muchas personas dicen y aseguran sentirse imbuidos por él, pero las que lo hacen lo mantienen hasta las últimas consecuencias, y lo corroboran diciendo que es el único amor que nunca te abandonará. Es más, hasta van un paso más allá: no tienen miedo en afirmar que todos los hombres compartimos ese amor, aunque no todos queramos reconocerlo, ni darnos cuenta. Entonces, ¿qué es eso tan poderoso que poca gente ama, intensamente, y que se supone que en realidad todos amamos también? Porque el amor existe si hay dos realidades. Una es la persona o animal que ama. La otra es la persona, cosa o animal amada. ¿De qué se trata? Si hablamos de personas, lo más lógico sería pensar que lo amado fuera otra persona. Pero las personas son hombres y mujeres. ¿Pueden todos los hombres y mujeres, en unión, amar a la misma persona, sea hombre o mujer? No somos todos bisexuales. Tampoco creo que podamos amar todos a la misma persona. Sería un caos, a parte de contra natura. ¿Entonces? Evidente. No es una persona. Tampoco un animal. Si es capaz de atraer a todo el género humano, no puede ser algo vivo. Tampoco algo terrenal. No algo palpable. Sería imposible. No TODOS podemos AMAR a la misma catedral. Como hay disparidad de personas, hay disparidad de opiniones. ¡Viva la Diversidad!. Entonces, no nos queda otra que pensar que se trata de algo extra-terreno, es decir, que no tiene presencia física. ¿Una idea? ¿Un sentimiento? No. Muchas personas aman la paz o la educación, pero no todos. Pruebas evidentes las tenemos día a día veamos la televisión o leamos el periódico. No es nada de eso. ¿Entonces? Ni una persona, ni un animal, ni un ser vivo, ni una idea, ni un sentimiento; tampoco un ser inerte. Venga, lo diré ya... ¿Ya lo tienes?
  ...
  Ahora va a resultar que sí se trata de una mujer. ¿Es que no habéis visto la contradicción entre el título y lo escrito anteriormente? Pues sí. Es una mujer. <<Imposible>>, diréis. Ciertamente. Pero es que no se trata de una mujer cualquiera. Es una mujer muy, muy especial. Es una mujer universal. Se llama Sofía.

  Aquella mujer a la que muchos amamos se llama Sofía y existe desde que el mundo dio cobijo a los seres humanos. Sofía existe desde que el primer pensamiento cruzó la mente de los primeros humanos del planeta Tierra. Desde que nuestros sentidos experimentaron el roce con el exterior de nuestro cuerpo. Así pues, es alguien que vive gracias a los humanos. O mejor, vive con los humanos. Y vive por los humanos. Somos nosotros la que la percibimos. Los que la criamos. Y los que la amamos. Nos dimos cuenta de esto último hace casi tres mil años, en lo que hoy es Grecia y Turquía. Aquí, el primer hombre que demostró este amor por Sofía, que lo confesó en público, fue Pitágoras. Desde entonces, a todos aquellos enamorados de Sofía, se les ha llamado ''amantes de Sofía''. Como nos dimos cuenta en Grecia, la palabra proviene del griego, y es filósofos. El amor por Sofía adquirió dimensiones tan grandes que también se le atribuyó un nombre: Filosofía. Desde el siglo VI a. C, muchas personas, sobre todo hombres, se han visto enamoradas de esta portentosa mujer. ¿Qué tendrá la Sofía que enamora y pierde a los hombres? Yo, al menos, también me toca confesar que me hallo perdidamente enamorado de ella. Y esto no tiene salvación. No tiene salvación porque es innato en nosotros. Sólo es necesario que, llegado un momento de nuestra efímera vida, alguien o algo nos quite esa venda de los ojos y nos descubra nuestro amor, antes escondido, por esta maravillosa mujer. Y entonces ya será para siempre.

ÁngEl

martes, 6 de agosto de 2013

Desprecio de ciudad y alabanza de aldea

¡Hace más de dos semanas que no publico una sola entrada, ni añado ni un gadget, ni nada de nada! Pero, señores linchadores, deténganse antes de que sea demasiado tarde. ¡Tengo una buena razón! He estado de naturalista-aventurero-correcaminos-historiador-filósofo en mi pueblo. Y alrededor de éste. Así es, ya sabéis una cosa más de mi: me encanta el campo, la Naturaleza, los animales y las plantas, los bosques, las montañas, los ríos... Es más que placentero abandonar la ruidosa y contaminada ciudad, los gases de los coches, el humo del tabaco, las luces por todas partes... y pasar unos días entre montañas. 
  En estos días de campo, he salido a caminar varias horas al día, pero ¡no me cansaba! No es como caminar por una ciudad, aunque sea por la margen del rio. Es diferente. Es, para mí, mejor. Ser como un intruso entre altos árboles, caminando despacio y tranquilo para no asustar a los pájaros que en ellos se cobijan y escuchar con atención y placer sus bellos y agudos cánticos; tumbarse en los prados verdes, de hierba fresca, con mosquitos encima de tu cabeza; asomarse al río, escuchar tan sólo el rumor de las aguas, éstas sí limpias, y poder ver la superficie, esas grandes y pequeñas piedras siempre mojadas y, con suerte, quizás al caer la tarde ver saltar alguna trucha o algún barbo en busca de mosquitos; pararse de súbito a oler el aroma de la hierba recién cortada, de un trozo de tierra llena de manzanilla, o inspeccionar un abejorro robándole con cuidado todo el néctar a una hermosa flor. 
  Éstas son algunas de las cosas y maravillas que te ofrece el campo. Para mí, esto es vida. Esto es vida tranquila, es vida relajada, es vida despreocupada, es vida sana, muy sana, y es vida que merece la pena vivir alguna vez. Sin embargo, quedan pocas personas, y sobre todo jóvenes, que sientan esto mismo que yo siento. Yo, al menos, conozco pocas. Sé de mucha gente que acude cada verano a sus pueblos; también sé que esta gente va, principalmente, para hacer travesuras, beber como cosacos, y hacer salvajadas en las fiestas (cosas que no pueden, en muchas ocasiones, hacer en las ciudades). Y espero equivocarme. Porque un pueblo es sus fiestas, con sus verbenas por las noches y sus copas; pero también un pueblo es sus tradiciones, a menudo olvidadas, y a menudo sorprendentes; también un pueblo es sus calles y casas, muchas nuevas con jardines verdes, y otras caídas, deslavazadas, vestigios de tiempos que se presumían mejores, tan sólo unas paredes y una enorme vegetación inundándolo todo, como susurrando olvido, descuido, melancolía, y esos escudos orgullosos, algunos centenarios, ya desconocidos para la mayoría del pueblo; también un pueblo es sus animales, esas vacas que pasan por las mañanas por las calles y dejan su huella impregnada en el suelo, esas cigüeñas que, por más que nos empeñemos, seguirán haciendo su nido en la torre de la iglesia y comiendo en los prados que son regados, esos perros, fieles, guardianes de los rebaños, esos gatos de amenazantes ojos que se te cruzan por las calles o te miran desde tejados caídos, esas lagartijas, revoltosas, avispadas y rápidas que constantemente intento pillar y que a veces consigo; un pueblo es también, y sobre todo, su gente; gente vieja, gente joven; antiguos pastores, panaderos, alcaldes, botiqueros... que pasean y paran, y observan, y recuerdan, y hablan y toman algo en un bar y vuelven a pasear, y cuentan historias de cuando la Guerra, y de las familias, y mil anécdotas que nos hacen reír a los jóvenes y nos siembran, como hacían ellos antes con sus manos, y ahora con las palabras, fuentes de vida, la simiente de la curiosidad y la raíz de la nostalgia, una nostalgia ficticia, recordando algo que no hemos vivido en directo, pero de lo que nos sentimos, no importa, también presentes, participantes, personajes, porque, al fin y al cabo, es nuestro pueblo; y gente joven, proveniente de ciudades, que ya no saben lo que es vivir todo el año en un pueblo, viendo el sol del verano y las cabras y la nieve y las heladas del invierno, pero que aún mantiene la ilusión de sus padres o abuelos, su casa y recorre sus mismas calles y ve las mismas estrellas. Un pueblo es el lugar donde acaba tu árbol genealógico, donde echa raíces tu familia; un pueblo es el lugar donde acudes cuando buscas tranquilidad y desconexión; un pueblo es el lugar adonde vas cuando quieres disfrutar de la montaña; un pueblo es el lugar adonde vas cuando buscas gente amable, cordial, relajada.
  Es difícil expresar con palabras lo que significa un pueblo para mí. Yo sólo he conocido y frecuentado uno de mi familia con regularidad. Hasta hace poco no me gustaba, pero desde que fui este año, he vuelto a retomar la ilusión y los sueños de mi cansado y ocupado padre y compartir la felicidad de mi familia que allí habita. Hace poco, cuando oía a gente hablar como lo he hecho yo ahora, poco menos que me reía de ellos. Ahora, mirad el título de la entrada. Este cambio se debe, en parte, a mis clases de Lengua y Literatura, al Renacimiento y a mi profesor de Lengua; a la Filosofía, que me enseñó lo bonito que es el mundo físico, y los animales y los fenómenos naturales, y desarrolló mi curiosidad; al retorno a mis raíces, es decir, a mi pueblo, este verano; y a la redescubierta afición por el monte.
  Tampoco estoy rechazando las ciudades. Está claro que son necesarias, que vivimos en ellas y que no por ello debemos despreciarlas. Tan sólo intento alabar los pueblos, pues son refugio de tradiciones, familias, descanso, y son el germen, las células, de nuestro país.
  España es país de pueblos.
  
ÁngEl