Continuemos con nuestra loca sección...
¿Qué más se me puede pasar por la cabeza, que no tenga ni pies ni cabeza?
Veamos... quizás los seres más locos de este mundo sean, obviamente, los humanos. ¡Cómo no, siendo los únicos con imaginación! Así pues, de estos trata mi segunda idea loca...
Hubo una vez un señor llamado Carlos (en inglés, claro, porque el señor era inglés) que se apellidaba Darwin y que provocó un enorme revuelo al asegurar que todos los seres vivos del planeta procedíamos de un sólo ser vivo inicial, primitivísimo (si esta palabreja existe) al que denominó ''ancestro común'' (en realidad no estoy seguro de si le puso él este nombre, y de si llegó él a esta avanzada conclusión o fueron estudios posteriores; es lo que os pasa por fiaros de los conocimientos de un estudiante en verano). Es decir, que todos los seres vivos actuales, todos los que nos podamos imaginar -desde un ornitorrinco hasta un mosquito- son hijos de algo que vivió hace millones de años. Y este señor no se quedó a gusto solo con soltar estar perlas (que ya escandalizaron a buena parte de la comunidad científica y religiosa de la época) si no que además aseguró que el ser humano y el mono teníamos una gran relación, al ser hermanos o primos. Ambas especies venimos de un mono. Una parte de éste evolucionó en los monos actuales, y otra parte en los humanos actuales (después de miles de años, claro está; el tránsito de mono a hombre no es cosa de un día). Esto ya fue un bum total en la época. Y así se caricaturizó al bueno de Charles Darwin:
Estaba claro que los teólogos no estaban muy por la labor de aceptar que los humanos venimos del mono, un mono primitivo, una especie de ''padre'' de los simios actuales y de los homos actuales. Así que, ya ven, la pluma voló rápido sobre el papel.
Pero... ¿y si ahora llegara otro iluminado y diera la vuelta a esta paranoia? ¡Oh, por Dios, cómo el hombre, ser tan inteligente y desarrollado, pudo venir de un animal como el simio! Cuesta creerlo. Bueno, pues ahora es donde viene mi idea loca (número II)...
El mono viene del hombre, y no el hombre del mono. Es al revés, justo al revés. Esto es más fácil de creer ¿o no? Sólo nos hace falta ver el comportamiento de varias personas a nuestro alrededor para pensar que, literalmente, acaban de salir de la selva. Vamos, seguro que en alguien estáis pensando... Pues sí. ¿Por qué no? De algo complejo e inteligente a algo simple y tonto. (Ecologistas y animalistas, perdonad que califique así al mono; comparándole con el humano es la pura realidad, pero hay que tener en cuenta que, dentro de los animales no humanos, el simio es de los más inteligentes y creativos).
Así que ¡ja! Ya tenemos la antítesis. Darwin expuso la tesis hace más de un siglo. Ahora yo expongo su negación. Una vez más podemos ver cómo Hegel tenía razón y la Historia es un proceso de acumulación de ideas contrarias que se van superando... ¿Quién reconciliará este combate? ¿Quién y cuándo sacará a relucir la síntesis que acabe por imponerse? Eso de momento no lo sabemos... Dejemos que la Historia siga su curso... Al final, la postura más ''sensata'' será la que sobrevivirá... Mientras, alimentemos el fuego...
Quién fue antes, ¿el hombre o el mono?

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